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miércoles, 24 de septiembre de 2025

¿Autorizado para criticar?

La ciencia ficción no es cosa
de niños. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Sabemos de todo. Aceptar la propia ignorancia pareciera la renuncia a la esencia que todavía no conocemos, el principal rasgo de este pensamiento es la no aceptación de nuestros aciertos por lo que, con el pretexto de ser humildes, nos vemos como seres poco presumibles y a quien se atreva a reconocer sus logros, será vituperado en una especie de (si se me permite el término) síndrome de Hugo Sánchez, pero fuera de unificar criterios, para lo que esto ha servido, ha sido para polarizar las actitudes sobre los logros ajenos. En el diario acontecer cotidiano, los medios de información masiva han servido como escenario para que algunos que suponen tener razones más válidas que las de los demás, establezcan lo que es bueno y lo que no en lo producido en el país respecto de los mensajes de entretenimiento.

2. Y más que los demás. De entre aquellos que se auto llaman críticos (de todo, supongo) se alza la figura de Kristoff Raczyñski, alguna vez conductor de televisión que se ostenta como actor, productor, director de cine, guionista, ¡crítico filmográfico! y youtuber, que esto último muchos lo son, quien al parecer aplica la de «tengo apellido exótico, por lo tanto, más autoridad y sapiencia que los demás»; exagero, lo sé, pero es mi clasismo hablando. El caso es que, coincidiendo con una de sus producciones en la plataforma de videos mencionada, resulta que estaba haciendo pedazos la película «Nuestros tiempos», protagonizada por Lucero Hogaza y Benny Ibarra, producida por Netflix en 2025. La trama gira en torno a una pareja de científicos de la UNAM que descubren cómo viajar en el tiempo y lo hacen juntos al 2025 donde se descubren a sí mismos.

3. En su defensa. No soy quién para poner en entredicho lo afirmado por alguien que sí estudió cine ni mucho menos, proponerme como el paladín defensor de quienes ni me necesitan ni me conocen, lo que sí puedo afirmar es que hay formas de establecer una crítica cinematográfica (o de cualquier índole) siendo de verdad alguien que propone un punto de vista y no estableciéndose como un sabelotodo; estoy convencido, después de haber visto la película, que es un trabajo digno por el hecho de haberlo producido con las herramientas que tenían al alcance, en un género dominado por los efectos especiales, los cuales no tenemos y donde se nota que lo mejor de la cinta es la dirección de Salvador Cartas, dado que supo entender (creo) los temperamentos de su reparto y sacarles el máximo provecho.

4. Darle oportunidad. Tampoco creo que sea la gran película, pero lo único que podría censurarle es que se insertara en esta moda de ser políticamente correcta afirmando que el feminismo actual sea lo mejor que nos haya pasado. Sin embargo, está bien hecha tomando en cuenta que la tecnología del país y las investigaciones de la UNAM en 1966 no parecen verosímiles para haber descubierto los viajes en el tiempo, pero insisto, su manufactura es digna, sin grandes pretensiones técnicas respecto de los efectos especiales y como sugerí anteriormente, tanto Lucero como Benny dieron lo que tenían que dar. Como resultado tenemos una cinta casi propagandística disfrazada de historia de amor en un contexto de ciencia ficción que apunta más a lo sociológico que a lo tecnológico que cae bien para un excelente domingo palomero en casa. Salud.

Beto

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