![]() |
| La animadversión es igual para presuntuosos que para fanáticos. Foto: BAER |
1. Me mordí la lengua. Miren que para que yo (o cualquiera en este mundo) reconozca que me he equivocado, debe correr mucha ciencia, no importa si es casera, el chiste es que sea coherente; el caso es que mi convicción de que el atractivo físico y la inteligencia siempre se dan por separado se ha venido abajo con mi descubrimiento -tardío- del canal de Carolina Jelillysh en Youtube en el que tiene a bien explicar la ciencia con un lenguaje coloquial accesible a todo el mundo, algo que muchos debemos agradecer ya que nuestra capacidad de atención ha mermado considerablemente. la casualidad vino a auxiliarme en el esclarecimiento de una nota referente a la «¿desextinción?» de una especie desaparecida hace varios millones de años, algo que detonó mi tendencia a dudar sobre todo lo que tenga cierto sensacionalismo.
2. Grato descubrimiento. Carolina Jefillysh, así firma su canal esta investigadora que pone sus dotes de analista al servicio del conocimiento y si ya Aldo con su Robot de Platón se había anotado un punto utilizando un lenguaje sencillo para explicar lo que aparece recientemente respecto de las ciencias, Carolina se anota otro agregando valoraciones y argumentos que esclarecen el porqué sí o porqué no debemos mirar para un lado u otro respecto del quehacer científico. Lo más llamativo de su trabajo (al igual que Aldo), es que no necesita de trucos, efectos visuales ni de otros artilugios para mantener nuestra atención en lo que dice, le basta su argumentación para convencernos de que lo que afirma está fundamentado, lo cual se agradece ya que es una franca invitación a averiguar por nuestra cuenta.
3. Atractivo de dos maneras. La simplicidad en formas de expresión oral y en formación de escenografías siempre ha llamado mi atención por entender la razón de su uso; admiro la capacidad que tiene una persona de traducir pensamientos complejos en palabras llanas pero sin restarle profundidad a sus razonamientos, por otro lado, aprecio en gran medida que alguien saque el mejor provecho de un espacio con el mínimo de elementos, haciendo de él algo funcional. Lo opuesto es de mi total desagrado porque generalmente la grandilocuencia o la vulgaridad desmedida son huecas y nada aportan, así como un espacio semi vacío por falta de interés o por flojera; en los dos canales de los que trato ahora, puedo apreciar tanto la elocuencia como el buen uso de sus espacios, lo cual agradezco.
4. Vuelvo a creer. Hay gente pensante en ambos lados de la red, estoy convencido de que la oferta está siendo dirigida por el consumo, nada más nos falta ser responsables con el algoritmo; el tiempo en que debías resignarte a ser público de Siempre en Domingo se ve ahora muy lejano, sin embargo, nuestros hábitos de consumo en los medios de difusión son muy similares a los que tenemos a la hora de comer, mucho de todo para llenar. Consumir mensajes en exceso embrutece, por mucho que se trate de información de altura; el embrutecimiento con información deficiente se vuelve fanatismo, con información buena se vuelve presunción, claro que no hay una escala estandarizada con la cual darnos cuenta cuándo ha sido demasiado; el exceso se notará cuando empecemos a estar solos. Salud.
Beto

No hay comentarios.:
Publicar un comentario