Bienvenidos

Dentro de lo que cabe, un salón virtual debe ser un espacio donde fluyan las ideas, una cava del conocimiento o en su defecto, una alacena de información gourmet.

miércoles, 9 de julio de 2025

Utilidad de la admiración

Algunos creen que el grito es proporcional
a la admiración. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. Cuestión de aprendizaje. Podría tratarse de un momento sorpresivo y fugaz con el cual cambiara nuestra perspectiva sobre una persona, objeto o situación, pero también es ese fenómeno sostenido que lleva a nuestros sentimientos al aprecio total de algo o alguien que mantiene su status dentro de un contexto específico y ese aprecio es aprendido ya que los parámetros para hacerlo deben evidenciarse por una práctica ya establecida que puede partir de la estética, la retórica o la arqueología; la admiración nos sorprende aunque no vaya dirigida a nuestra persona, ya que se trata de un sentimiento casi puro si no fuera porque como en la mayoría, converge la posesión. El objeto admirado puede transformarse en objeto de deseo, su posesión implica a la vez una muestra de poder frente a los demás que representan la competencia.

2. Admiro porque... Supongo que carezco de las habilidades que otro presenta y no parece egoísta su forma de mostrarlas, con ellas me ofrece entretenimiento, aprendizaje o reflexión, me interesa porque sus argumentos me parecen convincentes y los traduce en fuerza, destreza, agilidad físicas y mentales, por lo que puedo disfrutar de goles, canastas, puntos, películas, libros, televisión, teatro, radio, pinturas, esculturas y todo aquello que define a nuestra especie. Algunas de estas disciplinas han pasado por mis intentos y más que vanagloriarme por ello, me sirvió para darme cuenta que mis límites están impuestos por mi propio interés y no porque tenga o no talento, por lo cual mi admiración hacia pintores, escultores, alpinistas y otros, tiene fundamentación en su paciencia.

3. Verse en ese espejo. Parte del admirar está compuesto por la imitación, esto es porque al hacerlo, encontramos los rasgos más significativos de la persona a la cual seguimos; no hablo de expresar y moverse nada más, sino el utilizar los mismos esquemas mentales, tener las mismas referencias bibliográficas y seguir ideas semejantes para enfrentar alguna problemática. Los intereses podrán ser distintos, pero la esencia en el servicio, la adquisición de conocimiento o la aplicación de técnicas se mantendrán funcionales; los episodios se repetirán dando origen a ciclos en los que se afianzarán rasgos culturales, formas de expresión y explicaciones teóricas que van a dar luz sobre asuntos que requieren una atención especial y soluciones específicas para cualquier evento.

4. La irracionalidad del grupie. Del otro lado de la razón está el grupie, supone admirar, pero sólo manifiesta gusto, generalmente físico, sin importar demasiado las tendencias o sus esquemas de pensamiento porque, francamente, los admirados tampoco se manifiestan así; contradictoramente, los que sí lo hacen, suelen tener un público muy selecto. Un seguimiento sin inteligencia de por medio, nos vuelve propensos a la imprudencia y a los excesos expresivos (y de otros), por lo mismo, se vuelve desechable, así que cambiar de ídolo es lo más común. Cuando el objeto del deseo ya no cumple con alguno de los requisitos que necesita para estar en el gusto popular (generalmente el físico), se espera a que surja otro que llene el «exigente» ojo de un público sin razón. Salud.

Beto

No hay comentarios.:

Publicar un comentario