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| Las cosas que se dan por casualidad suelen ser efímeras. Foto: BAER |
1. Buscar A y encontrar Z. Muchos de los descubrimientos en ciencias naturales y quizás en las exactas se dieron por casualidad, las serendipias son así, salimos a la calle tratando de encontrar algo y regresamos con otras cosas menos con aquello que buscábamos, sucede muy seguido cuando nos metemos a una tienda porque nuestra memoria se activa y recordamos objetos que necesitamos en casa, ya sea para la comida o para arreglar algún desperfecto y si en el camino se nos «pegan» golosinas o cosas bonitas pero inútiles, pues ya estaría. Si no fuera tan olvidadizo, quizá pudiera aportar más información, pero algo es seguro, las distracciones que presento al buscar información en la enciclopedia, no encajan en la definición de serendipia, pero siendo benévolo conmigo, tal vez alguna palabra...
2. La casualidad. Hojeando mi diccionario de náhuatl, me encontré al principio que había equivalencias cuya elaboración semejaba a las que se hacen en alemán, lo que activó más mi curiosidad, por lo que empecé a buscar significados sencillos como para tratar de formar oraciones simples que me sirvieran para ocasiones específicas, como el nombre de una cafetería o una librería, pero al pasar algunas páginas me topé con la palabra «antlapohuani» que según mi interpretación significa «los que suelen contar», o sea, «los cuentistas», lo que posteriormente inspiró la creación de una revista virtual donde pensaba publicar escritos de creadores locales. Vio la idea un número pero no hubo quien contestara a la convocatoria de redactar cada mes, así que es otro proyecto en espera.
3. Su hermana la Chiripa. Debe haber nacido en una cuna comprada a plazos en Coppel; esa deuda no se pagará muy pronto. No tiene la sofisticación de su hermana Casualidad porque el Azar en ésta se rodea de Voluntad y Perseverancia. Chiripa viaja sola y, como buena mexicana, lleva un rosario en la mano derecha y un amuleto en la izquierda, eso es porque se siente emisaria de Guadalupe y precursora de la santería; Chiripa viste humildes ropajes, va por calles sinuosas en las que difícilmente se ve el horizonte y no promete que las cosas pasen pues no cuenta con los recursos para asegurar semejante cosa. Mantiene un bajo perfil pues Casualidad se roba los reflectores cuando dos eventos o personas se encuentran y quieren describir el hecho con propiedad, mientras Chiripa aguarda su oportunidad de brillar.
4. La inocencia y el azar. No es un estado mental deseable en estos tiempos; la inocencia, debido a las dinámicas tan retorcidas que solemos tener, se confunde con la estupidez, por lo tanto, es algo que debe atacarse y hacerla motivo de burla con toda la saña posible; el azar es una condición equiparable, pero goza de cierta deferencia porque parece más confiable un sorteo de premio único entre millones de participantes, que un montón de tipos que probablemente tiendan a la honestidad, en un mundo de tramposos. Pero los juntamos, haciendo de ellos la fórmula perfecta para que los diferentes sistemas de explotación sigan funcionando. La credulidad, como parte de la inocencia, debería tener un blindaje contra el mal uso del azar, esto es, ir liberando a las relaciones de la tentación de vernos la cara. Salud.
Beto

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