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miércoles, 14 de mayo de 2025

Las camarillas

Hay agrupaciones que no representan
más que riesgos. Foto: BAER

Irapuato, Gto.-

1. En busca de manada. Las escuelas suelen ser unas junglas en las que el encontrar contrapartes afines se vuelve una necesidad primordial; el olfato para detectar la vulnerabilidad está tan desarrollado que nada más necesita una variación en el aire para ubicar a los posibles blancos. Estar en el lado de los agresores o de los agredidos es lo de menos, ambos necesitan de apoyo para realizar lo que tengan que hacer para mantener su status o para huir de cualquier riesgo, si alguna de las dos acciones se intentaran en automático, el resultado sería el mismo: un total aislamiento que muy pocos podrían tolerar. Además, eso no es deseable para las víctimas de agresiones, sin importar la edad porque nunca es «cosa de niños», una agresión es una agresión, sea un zape diario o el empujar a una compañera al vacío por gustarle otro tipo de música distinto al del grupo.

2. Sobrevivir ante todo. Está escrito en el ADN de todos los seres vivos, hay que defender la existencia por encima de todo, el instinto de conservación que le llaman, lo que entre los mamíferos se resuelve en parte andando en «manadas». Los humanos además, las hacemos responder a propósitos que nada tienen que ver con la sobrevivencia básica, sino con las muestras de poder, para lo cual habrá grupos de choque y rebaños, lo que dará una razón de ser a cada uno, por otro lado, aunque el peligro de muerte se ha reducido, el mantener el status junto con las condiciones sociales y económicas se han vuelto tan importantes como respirar, por así decirlo, la muerte civil es la condición mediante la cual ahora dejamos de existir ya sea como individuos o como grupo.

3. El incierto entorno. Pareciera el tema de una película setentera, que ha ido adaptándose para cuadrar con los tiempos que vivimos, esa adaptación comienza en la escuela, como es de esperarse, sin embargo, no se trata de volvernos productivos, cooperativos o comedidos, qué va, las instrucciones sobre las ciencias no compensan las lecciones extra curriculares que ofrecen aquellos que buscan y encuentran las oportunidades de crear cotos de poder, evidentes o simulados, pero de una intensidad que suele hacerle la vida imposible a aquellos que no marchen a su ritmo. Un primer intento podría ser oponerse para contrarrestar la presión pero al no encontrar apoyo, lo que queda es el intento, a veces infructuoso, de pasar inadvertido.

4. Anonimato sin esperanza. Las asociaciones entre individuos pueden tener diversas intenciones, desde optimizar el trabajo o los flujos de distribución y comunicación, hasta los motivos más bajos como el delinquir o imponer el terrorismo, cuando empecé a interesarme en el comportamiento social, supuse que el desfase del pensamiento que lo sustenta se debía a que las inquietudes e intereses individuales, dejaban de ponerse a la orden del bien común, así en general, sin tomar en cuenta que los miembros de cada equipo, club o pandilla fragmenta esa idea y entiende como bien común sólo lo que beneficie a los miembros de su agrupación porque, por costumbre, tendemos a ver a los demás como los enemigos que existen solamente para despojarnos de eso que por derecho nos pertenece y así, sin más, los conceptos como región o patriotismo, se vuelven huecos. Salud.

Beto

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