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miércoles, 2 de abril de 2025

Los objetivos

Seguir un objetivo es cuestión de paciencia,
pero no hay que abusar. Foto: BAER

Irapuato, Gto.

1. ¿Qué no son? Al hablar de ellos, lo más común es confundirlos con las metas, no en lo referente al concepto que tenemos de ambos, sino a la manera que tenemos de hablar de ellos, por ejemplo, solemos decir que en toda investigación (o en la vida cotidiana) debemos «cumplir» objetivos, algo totalmente erróneo ya que, al ser caminos para llegar a algún lado, éstos se siguen, por ende, las que se cumplen son las metas; otra cosa que no son es que dirijan los destinos de una investigación (o de la vida cotidiana) pues sólo son sugerencias sobre las acciones que deben tomarse para llegar a las metas, la dirección hacia ellas estará regida por las justificaciones del trabajo y así, podríamos seguir paso a paso desmintiendo cada afirmación que emitimos en al aula o en una plática informal.

2. ¿Para qué sirven? Los objetivos son formas de avanzar en cualquier tipo de trabajo, arbitrarios y sostenidos por la lógica de su manufactura, pues se supone que responden a aspectos específicos de cada investigación como el lugar donde se analizarán fenómenos, se harán conteos y su análisis de datos o de los comportamientos de los involucrados. Generalmente se vuelven el dolor de cabeza de los que cursan la materia de investigación, sin embargo, esto sucede porque los instructores no les explicamos que sólo se trata de intenciones que para nada son infalibles, sino todo lo contrario, son las herramientas específicas para detectar los errores del trabajo y, en el peor de los casos será el camino que avanzaremos mediante ensayo y error, lo cual significa tener tiempo y paciencia, recursos que en la escuela son muy escasos.

3. Los tipos. Sólo haré la mención porque el espacio que me permito para molestarlos a diario tiene el objeto de no ser tedioso ni invasivo para quienes se toman el tiempo de leerme, por lo tanto, sólo diré que los objetivos suelen clasificarse según su jerarquía, su aplicación, el tiempo que les lleva desarrollarse o los elementos en los que se centran; entonces los hay generales y específicos, a corto, mediano y largo plazos, formativos e informativos, financieros personales y profesionales y los de carácter estratégico, táctico, operativo, cuantitativo, cualitativo y los que dirigen los resultados o procesos. Tanto la enseñanza como el conocimiento son maleables por lo que, en aras de la obtención de metas, cada investigador o institución crean sus propios objetivos para trabajar.

4. Utilidad en la vida cotidiana. Trazar caminos siempre es útil y los objetivos eso son; en un mapa mental se pueden ver trazadas las direcciones que los datos deben tomar para obtener respuestas para las cuestionantes que sean planteadas; un objetivo bien planteado señalará a su propia respuesta y casi la resolverá en un cincuenta por ciento, esto es debido a que, como buenos caminos por recorrer, al menos tendríamos una somera idea de lo que podríamos encontrar, como si tuviéramos que viajar a Ciudad Juárez en Chihuahua, sabemos que está enclavada en pleno desierto, que está al norte del país, que sabemos conducir automóvil o tomar un autobús, que podemos leer letreros y que al menos, hay de cuatro a cinco ciudades importantes intermedias, lo que nos permite trazar un plan. Salud.

Beto

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