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| Las nuevas tecnologías no reemplazan a una buena preparación. Foto: BAER |
Tampoco es lo mismo manejar los contenidos con recursos limitados en una zona rural que en otra urbana, tan sólo por en mantenimiento de la atención en los tiempos; nada más pensemos en algo sencillo como lo sería la consulta de una página web; posiblemente en una ciudad, aunque se tratara de una zona poco favorecida donde viviera el infante, habría un café internet y por mucho que le tomara poder ir allá, estaríamos hablando de horas. En cambio, en una zona rural alejada o donde el transporte no pasara seguido, el tiempo a invertir en dicha consulta se transformaría en días; obviamente estoy retratando escenarios extremos, pues hay zonas rurales que viven de las remesas más o menos bien y zonas urbanas que son verdaderos cinturones de miseria.
En el tiempo en que Paulo Freire propuso a la fotografía como un recurso didáctico debió ser una práctica poco cara ya que los insumos se producían en su país, aunque no se podía decir eso mismo de las cámaras; para cuando yo apliqué su idea, la tecnología facilitaba la práctica de una forma bastante cómoda y barata, dado que mis alumno contaban con cámaras fotográficas en sus equipos móviles y varios sabían hacer audiovisuales con power point, tanto los de periodismo gráfico como los de recursos didácticos, dos materias que disfruté exactamente por esos recursos; las fotonovelas tienen también un potencial desde el punto de vista de la producción pues abren varias perspectivas que van desde el manejo del discurso dramático hasta el método que requieren en cada paso de su elaboración.
Así como los fotogramas, los segmentos de audio funcionan y aunque de primer momento la propia voz suena extraña, el escucharla siempre es gratificante una vez que nos acostumbramos a oírla. El audio nos vuelve al medio primigenio de comunicación a pesar de que una grabación se quede en información simple, por lo que los contenidos a manejar deben cuidarse puntualmente ya que no hay un interlocutor del público y si lo hubiera, se transformaría en parte del medio y dejaría de ser público. Como herramienta didáctica, un audio enfrenta a su productor a la responsabilidad de ser justo, veraz, oportuno y empático con una posible audiencia, así que el aprendizaje no sólo se enfocaría al contenido, sino también al cómo emitirlo conociendo las reglas del buen desarrollo de un mensaje. Salud.
Beto

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