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miércoles, 7 de agosto de 2024

Juan Ignacio Castorena

El avance tecnológico es evidente, pero
¿qué hay del intelectual? Foto: BAER

Irapuato, Gto.- En realidad Juan Ignacio María de Castorena Ursúa y Goyeneche, nacido en Zacatecas, Nueva España el 31 de julio de 1668, fue un sacerdote católico, obispo de Yucatán, creó la gaceta de México por lo cual se le considera el primer periodista de estas tierras, concluyó sus estudios de derecho canónico en el Colegio de San Ildefonso y obtuvo su doctorado en la Real y Pontificia Universidad de México, para después estudiar teología en Ávila. Entre sus amistades se cuenta a la mismísima Sor Juana Inés de la Cruz a la cual defendió su derecho de leer y en agradecimiento, ella le dedicó una décima; cuando se entera de la muerte de la «Décima Musa», editó y escribió el prólogo de «Fama y obras póstumas del Fénix de México» en 1700.

¿En qué mundo le tocó vivir a este personaje? La Nueva España del siglo XVII no parecía tener mayores sobresaltos que el cuidar que sus navíos no sufrieran demasiados ataques por parte de los piratas ingleses y uno que otro levantamiento aborigen aislado en el territorio, asimismo, el siglo XVIII transcurrió con la consolidación del sistema virreinal con el que la convivencia de las castas se daba, hasta cierto punto, pacífica. ¿Qué noticias debió proveer a los habitantes contemporáneos suyos? Para empezar, todo lo relacionado con el gobierno y la clerecía ya que por su investidura, podía moverse en ambos mundos; las letras y el arte en general abrirían sus puertas, ya que eran actividades auspiciadas por la iglesia y, posiblemente, algo que llamara la atención del público trágico.

Aparte de los privilegios que, suponemos, con los cuales se ha desarrollado el clero a lo largo de su historia, un monje como Castorena también debía cuidarse de la censura, tanto de la institucional como de la propia pues no debía poner en riesgo su trabajo por cualquier desliz periodístico, menos en una época que tuvo sus escaramuzas por parte de grupos que querían recuperar el territorio que consideraban, se les había arrebatado. Por otro lado, sin que hubiera una idea clara de independizar el reino de la Nueva España, sí surgieron movimientos de criollos que buscaban para sí mismos cierta igualdad de participación en los asuntos de la política interna, ideas que vinieron a plasmarse desde 1789 con el inicio de la Revolución francesa.

La Gaceta de México como primer periódico impreso en Nueva España, vio la primera luz el 1° de enero de 1772 cuando Castorena contaba con cincuenta y cuatro años, lo cual es importante puesto que nos lleva a pensar que tuvo que haber meditado mucho para tomar la responsabilidad de utilizar un «invento» que empezó a utilizarse con fines informativos apenas en ese siglo (aprox. 1609) como una práctica u oficio cotidiano, que posiblemente no tenía aún un código de ética muy bien definido o que iría formándose en la marcha y no necesariamente por un grupo de notables eclesiásticos novohispanos, sino por seglares que de inmediato vieron en las páginas impresas, una manera atractiva de ganarse la vida, al menos es lo que contamos. Salud.

Beto

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