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| El ser atendido de buena manera parece cuestión de suerte. Foto: BAER |
Los abusos de un gobierno no se apoyan en perjudicar a la sociedad, sino a los individuos que la componen, por separado, puesto que es más fácil dominar y perder el tiempo con cada trámite para desesperar a los demás, que enfrentar a una multitud donde se dieran cuenta que tienen razón; el miedo también se arraiga más fácilmente en los individuos que en los grupos pues la mayor defensa contra los temores es la información, la cual se obtiene más rápido con el intercambio verbal que con una consulta enciclopédica, sólo hay un detalle, es preciso dar con alguien que de verdad sepa sobre aquello que nos aqueja, de no ser así, lo que obtendríamos sería sólo un rumor y, por ende, el aumento de los temores, démonos cuenta en primer lugar, el porqué de la dificultad con documentos.
Si de verdad existe algo como la tramitología (o tratado sobre los trámites) imagino que su teóricos o no están lo suficientemente preparados o son unas mentes siniestras especializadas en las torturas más atroces que se puedan realizar en una fila. Lo que nunca han entendido los burócratas en todos sus niveles, es que el obligarnos a dar varias vueltas tendrán que soportar por más tiempo del que debieran, las expresiones de fastidio de un público que tampoco entiende para qué se las complican tanto si la mayoría, lo que menos quiere, es perder y hacerle perder el tiempo a los demás; corre el rumor entre los usuarios que todo está hecho para que desistamos de hacer los trámites que nos competen lo que, de ser cierto, sólo aplaza las molestias.
La división está ahí, en la suerte que tengamos al ser unos atendidos diligentemente y otros no, y cada uno en forma alternada de la misma manera; la apuesta del servicio público es mantener la atención por goteo par que los apoyos entre usuarios no se dé y dependamos totalmente de ellos. No hace falta mucho esfuerzo para lograr mantenernos separados unos de otros, ya la iglesia con su discurso de la salvación individual, los medios de información con el miedo institucionalizado y el gobierno mismo con la proliferación de requisitos para medio vivir en esta sociedad segmentada por regionalismos iracundos bajo la sombra de la incertidumbre se han encargado de ello. El ingrediente secreto para que todo funcione en favor de la delincuencia es el rumor. Salud.
Beto

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