![]() |
| Posar sirve, siempre y cuando el encuadre sea bueno. Foto: BAER |
De nuevo estamos rodeados de cuadros, pocos rincones de nuestro entorno están libres de ellos (quizá ninguno) y en la mayoría hay imágenes que podrían pasar inadvertidas o atrapar nuestra atención, por ejemplo, si tienen en su comedor una mesa rectangular, si cerca de su casa hay aparadores o en su oficina hay buenos y grandes ventanales descubrirán que toda nuestra vida hemos tenido un cuadro por referencia para observarla, los tamaños son lo de menos, el efecto es el mismo; al contrario de lo que pudiera pensarse, la parcialidad de los cuadros suelen contar más de lo que dejan ver pues como un cuento de misterio, buena parte de la escena se deja a la imaginación del espectador para que rellene los «huecos existentes».
Un encuadre significa que vemos lo que queremos ver; a pesar de que suena muy rudo, es la verdad tanto para bien como para mal. Esto responde a que nuestra atención está limitada por el ángulo de visión que tenemos de manera natural, si lo pensamos como un rectángulo o un óvalo, éste estará ubicado horizontalmente, por lo que nos es más fácil percibir los objetos y los movimientos de un lado a otro que de arriba hacia abajo; en la fotografía de retrato no hay problema, pero cuando se trata de fotografía en movimiento, cine, televisión o video, hacerlo verticalmente es más un obstáculo que un documento apreciable, así que youtubers, por lo que más quieran, olvídense de su comodidad inmediata y graben con su equipo emplazado horizontalmente.
Cuando empezamos a usar un equipo de captura de imágenes, la curiosidad sobre cómo se verán las personas, los animales o los objetos en una fotografía, domina la razón para cual tomarla, después nos preocupamos sobre los aspectos técnicos, los papeles (si es que nos interesa imprimirlas), los filtros y todo lo necesario para modificarlas tomando en cuenta, además, los programas para su captura digital. Como es una práctica de apreciación, nuestro gusto se definirá por la toma misma de las fotos y la observación de las de otros, no sobran las consultas a fotógrafos más experimentados ni la lectura de los libros especializados, lo que sea que ayude a la comprensión de lo que constituye el mundo del encuadre. Salud.
Beto

No hay comentarios.:
Publicar un comentario