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miércoles, 3 de abril de 2024

¿Qué habilidades se conservan?

Los títulos son importantes, pero lo que hagamos con
nuestras manos los complementan. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- Después de haber escuchado o leído que el sistema educativo nacional sólo sirve para uniformar a los alumnos y hacer de ellos refacciones para el círculo empresarial, me he preguntado qué es lo que conservamos de nuestra esencia después de haber transitado entre dieciocho y veinte años de escolaridad, la pregunta no es poca cosa puesto que todo ese tiempo lo pasamos (salvo las concebidas honrosas excepciones) con la idea fija de convertirnos en empleados, eso sí, de una gran empresa donde podamos explorar todas nuestras posibilidades, ponernos una camiseta que pocas veces es de nuestra talla e innovar en los procesos de producción; todo lo anterior suena muy bien pero, ¿qué tan factible es que suceda tal y como nos lo describen en casa y nuestra estancia escolar?
Podríamos dividir en dos grandes tipos a las empresas según su origen y desarrollo: uno, las de carácter familiar y dos, las franquicias. cada una de ellas responde a diferentes necesidades de inversión, de establecimiento o de distribución, además del conocimiento prudente del producto, otra diferencia estriba en que el sistema franquisitario se encarga de hacer el estudio de mercado mientras que en la empresa familiar, lo tiene que hacer el propietario o debe contratar a quien lo haga. En ambas opciones, asimismo, se tiene la oportunidad de explotar las habilidades adquiridas académicamente, en un principio, de la misma manera que cualquier egresado del sistema educativo nacional, la sabiduría se irá adquiriendo conforme avance el tiempo y se superen los obstáculos que se presenten.

Está claro que a pesar de que los programas educativos vean a los estudiantes como entes iguales en todos sentidos, cada uno de ellos tomará la información que le sirva para más o menos desarrollarse en lo social y lo laboral, pero ¿qué pasaría si en lugar de dejar que más o menos lo descubran, haya una forma de impulsarlos a averiguarlo desde el principio? Seguramente potenciaríamos el desarrollo por zonas pero de una manera mucho más racional, empezando por crear conciencia política en todos los habitantes de los estados; he ahí una de las claves para entender cuan importante es cambiar las estructuras donde los talentos puedan fluir en todos los ámbitos de producción de satisfactores, de maquinaria, de mensajes y de todo eso que haría que nos convirtiéramos en mejores personas.

Es entonces en la parte psicológica donde deberíamos poner más atención al momento de escoger el camino de nuestro ser productivo ya que una cosa es estar conscientes de nuestra vocación y otra, el estar satisfechos con los resultados, principalmente con lo referente a la parte económica, porque por muy buenos que sean nuestros productos si no se ponen al alcance del público, no se intercambiarán por los propios satisfactores provocando con ello que nos frustremos. Es menester, en consecuencia, saber cómo vamos a crear vínculos con nuestros consumidores, hacer que estén interesados en repetir la experiencia que les proveemos y que el gozo resultante sea objeto de recomendaciones futuras, lo cual se logrará transformando a la academia en nosotros mismos. Salud.

Beto

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