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| No siempre acumular significa ahorrar. Foto: BAER |
Para la cultura nacional, el conocimiento de las personas es muy importante, pues la confianza alcanzada determina el monto de cualquier satisfactor que se dejará en manos ajenas así como el precio que se le dará a cada uno. Con los americanos o los europeos quizá la amistad no sea impedimento para imponer el negocio pero lo que es en México, está mal visto que no se tenga alguna cortesía, por ejemplo el pilón o algún descuento, algo que diga que ya se está “aclientado” y la promesa implícita de que se seguirá comprando con precios accesibles. Aun con ello, la variedad influye en la calidad de lo que se vaya a producir sin importar la cantidad o la cualidad del producto, los insumos deben mantener sus características o cambiarlas para bien.
¿Cuáles son los datos a observar para saber que un insumo es de buena calidad? Antes que todo, la resistencia del material o la consistencia de la idea si se trabaja con el pensamiento, esto es que no se presente fragilidad comparada con el fin para el cual fue hecha; durabilidad, a pesar de que seamos conscientes de la caducidad programada -también en las ideas- habrá que comparar el tiempo de vida que se ofrece, el real y el que se espera, claro está, siguiendo las indicaciones de su uso adecuado; por último, la compatibilidad con los otros insumos y/o las herramientas con las que vayan a manejarse, adivinen, también aplica para las ideas. Teniendo en cuenta estos aspectos, lo más probable es que los materiales sean adecuados.
En lo que respecta al insumo primario, el dinero, el cuidado que debe tenerse es que el acceso a él sea constante bajo condiciones manejables, es decir, adquirir la cantidad que pueda producir sin remanentes en la figura de un almacenamiento excesivo del producto; Lo importante, dentro del sistema económico que nos rige, es que el efectivo se mantenga circulando pues debemos entender que acumular no necesariamente significa ahorrar. Tomemos en cuenta que existe un mecanismo que vuelve inútil el guardar el dinero por mucho tiempo que se llama devaluación, por lo que lo más prudente es dividir el presupuesto con el que contemos e invertirlo a diferentes velocidades pensando en qué monto se destinará a lo urgente por transformar en satisfactores, en insumos y en más dinero. Salud.
Beto

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