Bienvenidos

Dentro de lo que cabe, un salón virtual debe ser un espacio donde fluyan las ideas, una cava del conocimiento o en su defecto, una alacena de información gourmet.

miércoles, 16 de marzo de 2022

Melatismo vs averiguación

Para disparar, ¿me late o averiguo?. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- El valor de una primera impresión se aquilata con el tiempo pero puede devaluarse en razón de nuestros prejuicios; el saber juzgar una situación o a un personaje (entendiendo a éste como a la figura que revestimos con los ropajes que creemos que le sientan bien) se aprende entre líneas en cada ciencia con la que tenemos contacto desde la escuela primaria, lo más cercano y explícito será quizá, la materia de literatura en alguno de los grados desde entonces. ¿Aprendimos a tratar bien a esos seres ficticios? Probablemente sólo los pasemos por el tamiz maniqueísta de “los buenos y los malos”, al más rancio estilo telenovelero y melodramático con el que hemos crecido en la vida diaria; incluso, cuando se trata de valorar la primera impresión de una persona, le adjudicamos ropajes casi químicamente puros.

Hay pistas que tanto las personas o los eventos a estudiar proporcionan para que el interesado en la averiguación pueda realizar una buena diagnosis, empero, deberá aplazar la comparación de los contextos -los que tenga como bagaje y los actuales- hasta entender el origen y los posibles destinos a los que lo llevarán, si así no fuere, se caería en especulaciones sin sustento. Hay que recordar que especular sirve en la medida de las certezas que se tengan a la mano, siempre y cuando éstas se mantengan un rango de coherencia palpable. Por ejemplo, si en una escena de crimen no se encuentran huellas digitales, no se pensará que el delito fue cometido por un ser etéreo, sino que posiblemente fue alguien quien las limpió.

En la mayoría de los casos por averiguar, el camino más simple es el que lleva a la verdad; las ciencias han estipulado, mediante sus propios métodos y los de sus investigadores, las formas más comunes de abordar los fenómenos de su incumbencia, , mejor aún en estos tiempos en que se ha entendido a la multidisciplinariedad como la práctica más completa de hacerlo. Ahora bien, ¿qué tan continuamente nos topamos con eventos en secuencia o fortuitos? La averiguación no transita por los segundos y éstos no aparecen de la nada, si son coincidencias entendidas como aquello que no teníamos contemplado, pero que se manifestarían de alguna forma, tarde o temprano. Las secuencias son elaboraciones mentales lógicas.

La naturaleza no necesita justificar el orden o el caos, nuestro cerebro sí. Dentro de los marcos que nos fabricamos, el averiguar es el establecer caminos que nos lleven a un resultado lógico y, a veces, a la verdad. Las guías que encontramos en los varios manuales de investigación, ponen a la averiguación en un primer momento, ya sea en documentos o en el campo, especificando formatos para cada una, para suponer un control sobre la información que se vaya obteniendo, dado que la sistematización reduce considerablemente los márgenes de error. Se vale especular, por supuesto, pero como mero ejercicio de señalamiento de líneas de investigación, al menos eso es lo que me late. Salud.

Beto

No hay comentarios.:

Publicar un comentario