| Vivencias versión disco. Foto: BAER |
Las preocupaciones eran escasas y superficiales ya que el tiempo no volaba como lo hace ahora, sino que se extendía brindando también una amplia gama de sensaciones con las cuales moldear el carácter. Lo que debo admitir en que el rechazo a las imposiciones tuvo su mejor caldo de cultivo desde entonces a la vez que iba descubriendo el extraño encanto del individualismo y el cultivo “orgánico” del yo; el contraste vino en la forma de una esfera de cuero con la que tuve la oportunidad de saber qué significaba colaborar para el lucimiento ajeno, ya que un armador en el voleibol no suele ser espectacular, pero su importancia radica en la urdimbre que debe fabricar y lograr con ella, el mejor desempeño del equipo.
Mi curiosidad por los medios de comunicación, aunque no tuvo ahí su origen, sí encontró un buen incentivo en la publicación del periodiquito escolar donde tuve a bien ser mencionado por algún evento anecdótico, pero debo decir que aún no tenía definida la carrera que seguiría, lo que me llamaba la atención era el saber cómo hacían para formatear esa hoja doblada llena de letras y fotografías. Además, el nombre de Pre Universitario, le daba un aire de importancia a futuro, como de premonición. No tengo idea de cuántos de los que estuvieron involucrados en su elaboración se convirtieron en periodistas o si aún haya un medio similar a ése, lo cierto es que sí influyó para que yo tomara el camino de la comunicación.
Me alegra no haber continuado con el bachillerato que cursé, hubiera sido un pésimo contador; de los otros, ni hablar. Ni siquiera los contemplé como posibilidades, pero vaya que se necesita arrojo y un tanto de irresponsabilidad para decidir con un volado lo que estudiaría en el último año, algo que ya conté en otra ocasión. Aún conservo un ejemplar de la publicación, eran dos, pero se me ocurrió prestarle uno a un conocido hace como veinticinco años y todavía espero que me lo regrese. La mejor etapa de mi vida como estudiante, pero no lo hubiera sido sin lo acontecido entre 1979 y 1982, los años en los que incluso la ciudad tomó otra dimensión. Salud.
Beto
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