| Hasta para dejar este plano, hay que tener buenas condiciones, física y mental. Foto: BAER |
Pensarán (y lo harán bien) ¡Claro, con todo ese tiempo que no te moviste, ¿qué esperabas?! Pero, vamos, nada más tengo que mantener la idea de que es por mi bien y no debo hacerlo a la velocidad de lo que recuerdo puesto que, al parecer, mis piernas sufren de Alzheimer. Alguna vez el licenciado Hurtado tuvo a bien instruirme en la importancia que tiene un estado físico, más o menos sus palabras fueron “tan digno es quien cultiva el cuerpo como quine lo hace con la mente”, por lo que desde entonces, traté de interesarme en ambas facetas por partes iguales y, salvo el bache que mencioné líneas arriba, considerando que debía haber cambios a los cuales me adaptaría conforme pasara el tiempo.
Lo que no consideré es que esa parte competitiva debería adecuarse a los movimientos más pausados (casi cuadro por cuadro) que estaría en condiciones de realizar. Aquí es donde toman relevancia las palabras del licenciado, pues parte de esa adecuación es equilibrar lo que se puede hacer con lo que se pretende, tomando en cuenta que el competidor más grande que tengo soy yo. Lo mismo si enfrento el análisis de un escrito que si me propongo patear un balón, sin embargo, hay una ventaja en hacer las cosas de forma más lenta, el disfrute de cada actividad es mayor al no tener prisa por lograr un resultado. Las lecturas de los procesos adquieren otras lógicas al poder poner atención en detalles que antaño eran sólo pequeñas molestias que solventar.
Ahora busco respuestas para saber, no nada más para obtener un puesto -laboral o deportivo- y mantenerlo el mayor tiempo posible, por el simple gusto de palpar el conocimiento, por saber que mi ignorancia puede ser productiva y nunca más motivo de vergüenza. Porque una palabra desconocida me lleva a buscar su significado y una piernas doloridas me hablan sobre min nuevos límites y cómo rebasarlos. ¿Demasiado tarde? Sólo si creyera que no vale la pena seguir leyendo o aumentar las distancias que soy capaz de recorrer a pie; sólo si pensara que en ambas andanzas ya hubiera agotado lo que el planeta ofrece o si supusiera -que el cielo me libre- que ya lo sé todo. Además, por cuestiones ecológicas, hay que dejar un fiambre de calidad a los gusanos. Salud.
Beto
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