![]() |
| Desinformación por acumulación de datos. Foto: BAER |
Porque la información no fluye como debiera, porque el traslado de las aulas a la virtualidad ha venido a abaratar los contenidos académicos o porque se ha acentuado la desconfianza en las autoridades. Es posible que todo se deba, además de la contingencia, a la poca disposición de nuestra parte a definir los términos con los que nos manejamos cotidianamente, es decir, nos conformamos con el tipo de medios de los que obtenemos información, creyendo que poseen la verdad sobre algún hecho, cuando sólo llenan los espacios con datos huecos; hemos permitido que las escuelas se conviertan en guarderías donde los niños pasen el tiempo sólo acumulando información que olvidarán, en su mayoría, con el tiempo; tenemos como premisa primordial que todo asunto concerniente al gobierno de este país, es mentira. Hay un hilo conductor en todo esto: la poca conciencia social y su reducción al simple altruismo. Ejemplos hay varios como en su tiempo la CONASUPO o el actual Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, el primero para ocultar someramente la incapacidad de los gobiernos de asegurar las condiciones para que la población tenga acceso al trabajo.
El segundo, para maquillar la incapacidad de un gobierno de ejercer el poder e investigar lo que debe por oficio, así que la población debió conformarse con “despensas especiales” y agradecer supuestas retribuciones que no llegan a las manos que deberían. Esto sin incluir a las escuelas que sólo sirven para marcar el ritmo laboral de una población que aprendió en ellas a acumular información y no a analizarla, para que en la edad adulta pueda reemplazarla con los noticieros. Si acaso me equivoco, entonces cualquiera de los que somos de a pie, podremos decir de qué sirve saber que ya hay más de setenta mil muertos por COVID 19. Salud.
Beto

No hay comentarios.:
Publicar un comentario