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| Durkheim viendo cómo te interesa más tu móvil que la persona que tienes al lado. Foto: Cumpleaños de famosos |
Una parte importante de nuestro desarrollo personal, intelectual y emocional-afectivo es entender el entorno social en el que estamos insertos; la adaptación a la que hemos de someternos, exige formas determinadas de comportamiento que vamos a repetir a lo largo de nuestras vidas y heredaremos, por imposición, a las nuevas generaciones. Comportamientos iniciados en el seno familiar, que estarán estructurados y sistematizados por la escuela. el resultado de esta sistematización es lo que llamamos educación o para efecto de los términos actuales, instrucción escolar.
A decir de Émile Durkheim, la educación es un fenómeno eminentemente social, hay educaciones como existen sociedades que imponen como base una imagen ideal de hombre, lo que hace que la sociedad exista exclusivamente dentro de la mente de los individuos, es decir, sea sólo un concepto comprensible, adaptable, con un potencial de proyección según los intereses colectivos. En este sentido, Durkheim define a la educación como una acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no estén maduras para la vida social o sea, una socialización.
Lo anterior, como visión general, aún tiene vigencia, sin embargo no toca las variantes que la educación ha tenido a lo largo del siglo pasado y lo que llevamos de éste, dado que la tecnología no tenía una presencia tan significativa ni influía de forma tan determinante en la formación de la imagen de sociedad como la enfrentamos ahora. Siendo sinceros, hemos permitido que ciertas formas de tecnología se posiciones en tareas que eran de ingerencia netamente humana en una transición que fue de lo útil a lo urgente e inmediato, dejando de lado por supuesto, lo importante.
Un ejemplo de ello es la costumbre adquirida de atender primordialmente a quien está a la distancia que a quienes tenemos de manera presencial, problemática que ha permeado a las aulas con una respuesta entendible, pero poco eficaz. Sabemos que las prohibiciones se toman en este país como retos para probar la astucia de sus habitantes. Y es este tipo de comportamientos los que prueban las afirmaciones de Durkheim, insisto que sin tocar algunos detalles, pero que nos dejan la responsabilidad de tratar de entender las variables a las que se somete la práctica educativa, que hacen que los tiempos no parezcan los mismos. Salud.
Beto
Para mayor información:
Durkheim, Émile (1985). Educación y sociología, México, Colofón

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