![]() |
| A veces los maestros deben ser de todo. Foto: BAER |
Ahora resulta anacrónico retomar la crítica sobre el traslado del aula a la pantalla dado que la red, con su formato de tutoriales, ha mostrado que puede haber cambios de herramientas, locaciones o escenografías para enseñar algo; lo anterior no significa que ya hayamos encontrado el formato óptimo del video educativo, pero ya hubo un avance significativo en cuanto a la experimentación. Podríamos pensar en el uso de los efectos especiales, los que deberían llevar cierta mesura porque podrían transformarse en un distractor o que adquieran mayor relevancia que los contenidos académicos o los métodos de investigación. Aun sean los medios de información utilizados como de entretenimiento, el aprendizaje puede darse como un residuo de una intención ajena al ámbito académico.
El uso de personajes de cierto arraigo ha dado buenos dividendos, por ejemplo Mafalda o Pocoyó que, un tanto en juego y otro “sin querer”, logran que ciertos datos queden en nuestra memoria sin siquiera hacer un gran esfuerzo, como el tener una visión de la equidad con el personaje argentino o una idea de las proporciones espaciales, con el español. El caso es que, retomando la idea expresada en otra ocasión, debemos entender que los medios sí educan (no sé en qué porcentaje) posiblemente no a la par de la familia o la escuela, pero lo hacen debido a que también, como aquellas, manejan una escala de valores, tienen una visión universalizada del mundo, emiten juicios de valor respecto de lo que sucede en su entorno y lo realizan no necesariamente basados en la clasificación de mensajes.
Los medios al alcance son muy variados y las combinaciones entre ellos pudieran ser infinitas, algo hay que entender, los lenguajes requieren de ser aprendidos, saber de planos fotográficos, de planos auditivos, de combinaciones de colores, de tipos de voces, de música de fondo, de efectos especiales, etc., no tanto para que sean los maestros -además de todo el papeleo- los que deban producir su propio material, sino para que puedan ser capaces de solicitar lo que desean a quienes vayan a realizarlos. Comercial: para eso servimos los comunicólogos, entre otras cosas. Contacte al de su preferencia. Estamos en muy buen tiempo para integrar a los medios de información, ya sea impresos o audiovisuales, para que sean considerados en su exacta dimensión por su papel educativo. Salud.
Beto

No hay comentarios.:
Publicar un comentario