Bienvenidos

Dentro de lo que cabe, un salón virtual debe ser un espacio donde fluyan las ideas, una cava del conocimiento o en su defecto, una alacena de información gourmet.

miércoles, 26 de abril de 2023

La aplicación en el escrito

El derecho de autoría es tan importante como
cualquier propiedad. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- Que conste que no estoy en contra de las transcripciones como citas bibliográficas, aunque sí las considero distractores cuando abundan en un texto dado que la información que proporcionan se diluye porque lo que importa es lo que vamos nosotros a aportar al conocimiento; la información obtenida en otros textos es sólo una referencia, incluso en los trabajos de investigación, ya que por sí mismas no son aval de haber entendido la idea en el contexto en el que fueron expresadas. Las citas, por lo general, indican que hay coincidencias entre lo que pensamos y lo que sostienen otros autores, seguramente más reconocidos en cualquiera de los niveles en los que nos manejamos cotidianamente y esa coincidencia supone además que los leímos.

Pero la cantidad de apoyos no suplen al entendimiento de los mismos ni se convierten en palabras propias si no logramos interpretar esos pensamientos para ofrecer una perspectiva más acorde a los tiempos que se viven; en el caso de un escrito creativo, es posible tomar referencias de un verso, una descripción o una escena, pero la versión expuesta a partir de ellos deberá sólo evocarlos, nunca replicarlos. El manejo de la información se vuelve un arma de dos filos pues a quien la esgrime, se le puede admirar por su capacidad de renovar o refrescarla por sus referencias o ser tachado de poco original, lo que es un problema en cualquiera de los géneros en los que se desee incursionar como escritor.

El uso de la información prestada es un privilegio que debe honrarse en todo momento independientemente de las leyes sobre derechos de autor, pues es algo que ya tomó tiempo y trabajo generarla, además de que la propiedad intelectual es tan válida como cualquier otra tangible. Es preciso, entonces, saber cómo citar en nuestros escritos, las referencias de las que echamos mano, puesto que no somos nosotros los que les hacemos un favor a los demás escritores al mencionarlos, por el contrario, son sus textos los que darán cuerpo y forma a los nuestros con sus palabras y conceptos. Por fortuna, la norma para hacer fichas bibliográficas se puede consultar en la red, lo cual es muy sencillo dado que proporciona ejemplos muy claros.

No hay una cantidad exacta de citas en un texto que resulte apropiadamente adecuada, el tamaño, la profundidad y la intención de cada trabajo dictarán lo que conviene utilizar como tal de otros autores, una cosa sí es segura, no debemos convertir nuestros escritos en una antología de pensamientos ajenos a nosotros. El apoya debe agradecerse, aunque éste sea involuntario y citar una obra o a un autor, es precisamente ese agradecimiento que evidencia la buena cuna académica de la cual surgimos, hacerlo nos garantiza un panorama sin límites en donde otros autores nos tengan la confianza de poner sus obras en nuestras manos pues saben que sus ideas estarán a salvo con nosotros, algo que replicaremos con los demás respecto de las nuestras. Salud.

Beto

No hay comentarios.:

Publicar un comentario