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miércoles, 22 de marzo de 2023

El orden de los factores

La anchura sería el gusto y la altura,
la profundidad. Foto: BAER

Irapuato, Gto.- El ordenamiento sugerido la semana anterior tiene un objetivo: iniciar con algo que nos represente un compromiso leve, aumentar con los días dicho compromiso y terminar con algo manejable, con el fin de mantener nuestro interés y entusiasmo para escribir; es también el encontrar los temas con los que nos sintamos más cómodos par “entrar en calor”, por si los complicados requieren de averiguación previa a nuestro escrito, lo que en cierta manera aplica a todos, nada más que algunos requieren de un mayor cuidado que otros. Cada escrito debe tener una estructura propia, incluso sean semejantes en género; en los textos literarios se puede jugar con la temporalidad, ya que ésta puede ser lineal o desarticulada, mientras que en otro tipo de textos se usan cambios de orden en el contenido.

Todo lo creativo funciona como en un gran ecualizador; si dibujamos en una hoja de papel varias columnas, ponemos en su parte inferior los temas que nos interesan y los identificamos con colores, en cada oportunidad podríamos señalar la profundidad o la extensión que llevaría nuestro escrito de cada uno, una manera muy gráfica de controlar el ritmo de escritura lo cual es tan importante como el establecer un horario, aunque esto último no entra en mis planes. Podemos anotar que un escritor disperso ve a la disciplina de una manera distinta, algo más laxa que el tener un horario fijo para cada tarea a realizar y que conste que no digo que los ahí insertos seamos indisciplinados, sino que dadas las actividades que realizamos, nuestras rutinas tienden a ser cambiantes.

La variedad se compagina con los temas a tratar, es decir, si somos capaces de abarcar un espectro amplio, las experiencias que cuadren con ellos serán muchas y cada una ofrecerá un modo de ser narrada; pensemos que nos interesa la política, el cine y los deportes, dibujamos cinco columnas en las que escribiremos en su parte inferior algo relacionado con ellos, recordando que en la primera y en la quinta irán los más sencillos y al centro el o los más complicados. Supongamos también que son los deportes los que se nos facilita más, entonces sólo debemos ubicar cómo los vamos a abordar; quizás en la primera columna desde la práctica misma, el entrenamiento, la competición, etc. y en la quinta, un análisis de equipos famosos que participen en alguna liga local.

En caso de que el cine fuera el tema de complejidad media, las posibilidades variarían entre las producciones y los realizadores según las épocas, los insumos, las locaciones o los premios a nivel mundial, posiblemente usando un esquema monográfico de exposición. Por último, si la política es la que necesita una mayor averiguación, sería prudente exponerla posiblemente usando un esquema semejante al del análisis cinematográfico. La rutina propuesta es para realizarla a diario, con las curiosidades que vayan surgiendo en tanto vayamos documentándonos. La vida cotidiana suele ser un motivo de inspiración vasto y casi inagotable, por lo que hay que estar atentos a lo que suceda en nuestro entorno. Salud.

Beto

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