¿Cuántos caminos hay para ser el mejor en nuestro ramo? ¿Cuáles son los parámetros que lo miden? Desde pequeños escuchamos que debemos ser los mejores, que nuestra obligación es sobresalir y así, establecemos los lineamientos de competencia: calificaciones del uno al diez en cada tarea que se nos asigna. Los merecimientos calificados de esta manera, suponen el entendimiento cabal de quien los obtiene cuando la realidad no ha mostrado en varias ocasiones, que el logro de las micro metas, sólo hacen pasajero lo que se medio aprende. No se califica la calidad del razonamiento, sino que se siga la receta dictada desde un escritorio, la mejora se ve en los puntos obtenidos, no en cómo se percibe.
En la mente de los alumnos, no hay una referencia exacta entre un año lectivo y otro lo que conlleva a una dinámica semejante en el mundo laboral: lo aprendido en un empleo, no necesariamente les sirve en otro. Vicios personales, pero también vicios metodológicos emanados de una planeación dudosa de programas de estudio donde se pondera la memorización antes que el entendimiento.
Si en la vida cotidiana usamos nuestra memoria de una forma útil y referencial, ¿por qué en el aula debe ser la forma de garantizar un empleo? Lo aprendido así tiene como fin el olvido, salvo que haya un aliciente como el que tuvieron nuestros abuelos: "la letra con sangre entra". No creo que sea divertido.
Beto
Definitivamente nooooo ess divertidooo! Ja, ja, ja... Las calificaciones son relativas, el hecho de que alguién tenga un 10 podrá quizá significar que domina la teoría (de memoria o por comprensión), pero eso no garantiza que pueda manejarla adecuadamente en la praxis. Por lo mismo alguién que tenga un 6 de calificación, podrá no haber memorizado la teoría, en cambio en la práctica se mueve como pez en el agua.
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